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Construir por diversión

creatividadopiniones

Hay una categoría de proyectos que casi nadie pone en su portafolio: los que hiciste solo porque querías.

Sin caso de negocio. Sin usuarios objetivo. Sin “¿y esto cómo escala?”. Solo la pregunta ¿qué pasaría si…? y unas cuantas horas robadas a la noche.

Creo que esos proyectos dicen más de una persona que cualquier CV. El trabajo profesional muestra lo que sabes hacer cuando te pagan; los proyectos por diversión muestran lo que haces cuando nadie te lo pide. Ahí está la curiosidad real, el gusto propio, la forma particular en que tu cabeza ataca un problema.

Por eso este sitio tiene una sección de proyectos dividida en dos: trabajo y por diversión. Y no considero que la segunda sea la menor de las dos.

Nota: este post es un punto de partida — edítalo, complétalo con tus propios ejemplos, o bórralo y escribe el tuyo.